El otro día estuve viendo un par de partidos de fútbol base, es una debilidad que tengo, gracias a este tipo de partidos sigo queriendo a este deporte. En este tipo de encuentros, donde los más pequeños salen al campo a disfrutar de algo que les gusta mucho, sin presión de ningún tipo, bueno a veces tienen la presión de hacerlo bien para que sus padres les feliciten y no les regañen, por suerte en los partidos que vi y al estar cerca de los padres, aprecié que la gran mayoría de los padres animaban a sus hijos y a los compañeros de estos sin parar. A veces no ocurre esto, por desgracia cuando estuve en la faceta de entrenador en varios campos los padres increpaban a los rivales, niños de tan solo 9 o 10 años...
Como iba diciendo, el fútbol formativo es el fútbol puro, los jugadores juegan de tú a tú contra los rivales, cada uno utilizando las armas que mejor se les da, regate, pase, velocidad o incluso picardía. Es todo un espectáculo porque aun la gran mayoría de jugadores no están corrompidos por lo que mata al fútbol: las quejas a los árbitros, las simulaciones, las agresiones y todo estas cosas que vemos cada semana en nuestro fútbol, desde primera división hasta cuarta catalana. No dejemos que estas cosas maten el fútbol!!

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