El otro día estuve leyendo sobre un gran equipo del fútbol internacional, el Club Atlético Boca Juniors. El cual tiene una de las mejores aficiones que existen en este mundillo, o eso dicen, algún día me gustaría comprobarlo por mi mismo.
A estos fanáticos les llaman "el decimosegundo jugador", la afición es la esencia de un partido. Los gritos, los aplausos, los abucheos, los cánticos... todo esto da color al estadio y suele ayudar a que el equipo local se motive y vaya a por todas a la par que suele apabullar al equipo contrario, poniendo un handicap en contra para estos. ¿Cuántas remontadas han sido posibles gracias a la afición? La respuesta es muchas. Este decimosegundo jugador es una gran importante del fútbol, sin él no existirían los equipos, el sentimiento que desprenden y la representación del club.
Hay un estadio en el que dicen que los días de partido se llega a mover. Este estadio es La Bombonera, los hinchas comienzan a saltar y el campo se pone a temblar, hay una frase que leí y me encantó: Algunos simpatizantes orgullosamente decían que el campo no se movía por el peso de sus seguidores, sino que latía como un corazón".
Hoy en día no se le hace caso a la afición en cuanto medidas deportivas se refiere, ahí está el caso del Atlético de Madrid, la cual no quiere a la directiva ni al entrenador, y año tras año siguen haciendo y deshaciendo para sus propios intereses, dejando a un lado los sentimientos de la afición.
Podríamos decir que el fútbol es grande gracias a las aficiones y que se les debería hacer más caso, para ellos son el DECIMOSEGUNDO JUGADOR.

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